20h. Sala Joy Eslava (Madrid) Concierto fin de gira de Nudozurdo. ARTISTA (si, con mayúsculas) invitado: Antonio Arias.
Si no hubieran cambiado la hora el sábado pasado, casi estaríamos hablando de una sesión de tarde. Los conciertos en Madrid cada vez empiezan más pronto, cada uno tendrá su opinión, yo creo que es algo perjudicial sobre todo para el cliente y éste algún día se cansará, no acudirá y montar eventos algún día empezará a carecer de sentido. Tiempo al tiempo.
Puntual como un reloj subió Antonio Arias al escenario de una Joy Eslava que se fue llenando poco a poco. Antonio es un hombre de presencia, siempre con camisa y pantalón oscuro, zapatos a juego, una mirada de las que inquieta y; además, el ya casi tradicional sombrero negro. Oscura y triste equipación que contrasta con la pálida piel y felicidad que este hombre transmite.
Antonio vino a presentar las canciones de “Multiverso”, trabajo en solitario a parte de Lagartija Nick, de publicación es inminente. No es un disco más, coincidiendo con el año internacional de la astronomía, Antonio se ha animado a regalarnos un buen puñado de canciones que hablan de planetas, constelaciones, galaxias y estrellas.
La base musical recuerda bastante a Lagartija Nick (obviamente) pero esta lírica especial-espacial hace que el conjunto se mueva por otros terrenos.
A lo mejor se echa un poco de menos algo de velocidad en algunas partes, se podría decir que en los últimos discos de Lagartija Nick hay 2 tipos de canciones: rápidas y medio tiempos. Las canciones de este proyecto en solitario se agarran más en el medio tiempo.
No obstante, el resultado final no tira el listón en ningún momento, lo salta sin problemas y avala aun más la carrera de este gran músico. Si el repertorio ya de por si es un gran paquete, la puesta en escena como siempre es buena. Es increíble lo de este hombre, vive cada concierto con mucha fuerza, como si fuera el primero, y eso que ya cuenta con varios centenares de ellos a las espaldas. Cabe mencionar a su banda, en la que figuran miembros de formaciones como Lori Meyers, Los Bombones o Los Ángeles. Ahí es poco.
En definitiva, Antonio es una persona de las que podríamos soezmente decir habría que lavarse bien la boca para poder hablar de su carrera musical, la cual, nunca parará de sorprendernos y este “Multiverso” es una referencia más para su enorme legado. Actuación de 45 minutos, dejando una canción en el tintero por falta de tiempo.
Nudozurdo salieron al escenario con una inquietante seriedad, acechando a las que pronto se convertirían en sus manidas presas. El rostro de su cantante denotaba un poco de nerviosismo; no es para menos, hace apenas un año estos madrileños se encontraban preparando los primeros conciertos de la gira, entonces las salas eran de unas 100 personas y no se llenaban, ahora estamos hablando de más de 15 veces ese aforo. Recogiendo los frutos de unas semillas bien cultivadas.
Arrancaron con “Mil espejos” (con proyección de vídeo incluida), el sonido de la sala rozaba la perfección y el público no lo dudó e instantáneamente se metió en el bolsillo. Todo muy bien ecualizado, con una batería que marcaba los latidos y un intenso bajo que le decía a tu cerebro cuando mover la cabeza a ritmo.
Las canciones fueron desenvolviéndose con mucha frescura, prácticamente todos los temas de “Sintética”, disco que les ha encumbrado, sonaron esa noche. También hubo tiempo para escuchar algunos de su homónimo primer trabajo, como la potente “Dentro de él” o la filosófica “Utilízame”.
Cupieron versiones en el setlist, concretamente 3 (curiosa cuanto menos la de “Cenizas” de “El Columpio Asesino”). Tocar versiones siempre ha sido un tema discutido, personalmente creo que es algo que veo bien si se hace con sumo cuidado y aportando algo más de lo que tiene la canción original, Nudozurdo acertó de lleno. Además, para los que piensen que esto de versionar no está bien, que es “arrastrarse” y demás desprecios sin fundamento, Johnny Cash hizo cientos de versiones a lo largo de su carrera y tan buenos músicos como él hay pocos.
Pero un directo de Nudozurdo no es uno más, no es un grupo que simplemente toque sus temas en directo, podría decirse que más bien los visitan y les preguntan como están, y dependiendo de su estado de ánimo, pues te cuentan una u otra cosa. Una canción firmada por Nudozurdo no se termina de componer cuando se graba, sino que avanza al mismo ritmo que la vida del autor. Son como el pintor que nunca sabe cuando una cuadro está del todo terminado. No había visto nada parecido desde la última gira de Manta Ray.
Momento álgido del evento fue la subida al escenario de Antonio Arias, tocaron conjuntamente 2 temas. El primero una versión de “En mi nombre”, tema que cierra el último disco publicado hasta la fecha de Lagartija Nick. El segundo, el posiblemente mayor éxito de Nudozurdo: “El Hijo de Dios”, 7 minutos de adrenalina descontrolada.
En resumen: una gran noche, no creo que ninguno de los allí presentes calificáramos con menos de un 8 sobre 10 a lo que vimos, escuchamos y/o sudamos. Parece que Nudozurdo ya se ha confirmado del todo como una realidad del Indie patrio, tras haber terminado la gira, en breve se pondrán manos a la obra con el próximo disco, el cual seguramente supondrá su total realización.
Aquí estaremos esperando, con los dientes apretados.
Le salen curiosas imitaciones:
